El impuesto diferido es uno de los conceptos contables que más confusión genera, incluso entre profesionales con experiencia. Y sin embargo, es un elemento que aparece en prácticamente cualquier empresa que tenga diferencias entre lo que declara en su contabilidad y lo que declara en su Impuesto sobre Sociedades. Ignorarlo o calcularlo mal puede distorsionar significativamente el resultado del ejercicio y el balance de la empresa.
El impuesto diferido surge porque la normativa contable y la normativa fiscal no siempre coinciden en el momento en que se reconocen los ingresos y los gastos. Cuando hay diferencias temporales entre el resultado contable y la base imponible fiscal, se generan activos o pasivos por impuesto diferido que reflejan el efecto fiscal de esas diferencias en ejercicios futuros.
En términos sencillos: si hoy pagas más impuesto del que te correspondería según tu contabilidad, tienes un activo por impuesto diferido (dinero que Hacienda te debe en el futuro). Si hoy pagas menos del que te correspondería contablemente, tienes un pasivo por impuesto diferido (impuesto que deberás pagar más adelante).
Diferencias temporarias: el origen del impuesto diferido
Las diferencias temporarias son las que generan el impuesto diferido. Son diferencias entre el valor contable de un activo o pasivo y su valor fiscal (base fiscal), que se revertirán en ejercicios futuros afectando a la base imponible.
Diferencias temporarias imponibles → Pasivo por impuesto diferido
Son diferencias que, cuando se reviertan, aumentarán la base imponible futura. Es decir, en el futuro habrá que pagar más impuesto. Ejemplo típico: amortización acelerada. Si la empresa amortiza un activo más rápido por razones fiscales que por razones contables, el resultado fiscal es menor que el contable en los primeros años, pero en los años siguientes ocurrirá lo contrario.
Diferencias temporarias deducibles → Activo por impuesto diferido
Son diferencias que, cuando se reviertan, reducirán la base imponible futura. Es decir, en el futuro se pagará menos impuesto. Ejemplo típico: provisiones contables no deducibles fiscalmente en el ejercicio en que se dotan, que sí serán deducibles cuando se materialice el gasto o la pérdida.
Ejemplo práctico: amortización acelerada y pasivo por impuesto diferido
Una empresa compra una máquina por 50.000 €. Contablemente la amortiza en 10 años (5.000 €/año). Fiscalmente aplica amortización acelerada y la amortiza en 5 años (10.000 €/año). El tipo del IS es el 25%.
| Año | Amort. contable | Amort. fiscal | Diferencia temporaria | Pasivo imp. diferido (25%) |
| Año 1 | 5.000 € | 10.000 € | 5.000 € (imponible) | 1.250 € |
| Año 2 | 5.000 € | 10.000 € | 5.000 € (imponible) | 1.250 € |
| Año 3 | 5.000 € | 10.000 € | 5.000 € (imponible) | 1.250 € |
| Año 4 | 5.000 € | 10.000 € | 5.000 € (imponible) | 1.250 € |
| Año 5 | 5.000 € | 10.000 € | 5.000 € (imponible) | 1.250 € |
| Años 6-10 | 5.000 €/año | 0 €/año | –5.000 € (reversión) | –1.250 €/año |
| TOTAL | 50.000 € | 50.000 € | Reversión completa | Saldo 0 al final |
Durante los primeros 5 años, la empresa tributa menos de lo que le correspondería según su contabilidad: se genera un pasivo por impuesto diferido que va creciendo hasta 6.250 € al final del año 5. A partir del año 6, cuando ya no hay amortización fiscal pero sí contable, ese pasivo se revierte 1.250 € por año hasta agotarse.
¿Cómo se contabiliza el impuesto diferido?
El Plan General de Contabilidad (PGC) regula la contabilización del impuesto diferido en la norma de registro y valoración 13ª. Las cuentas utilizadas son:
- Cuenta 479 — Pasivos por diferencias temporarias imponibles: recoge los pasivos por impuesto diferido (impuesto que se deberá pagar en el futuro por diferencias temporarias imponibles).
- Cuenta 474 — Activos por diferencias temporarias deducibles: recoge los activos por impuesto diferido (impuesto que se reducirá en el futuro por diferencias temporarias deducibles o créditos fiscales por bases imponibles negativas).
- Cuenta 4742 — Derechos por deducciones y bonificaciones pendientes de aplicar: deducciones generadas en el ejercicio pendientes de compensar en ejercicios futuros.
- Cuenta 4745 — Crédito por pérdidas a compensar del ejercicio: bases imponibles negativas que se podrán compensar en ejercicios futuros.
El gasto por impuesto sobre beneficios del ejercicio (cuenta 6300 y 6301) incluye tanto el impuesto corriente (lo que se paga a Hacienda este año) como la variación del impuesto diferido (el efecto de las diferencias temporarias del ejercicio).
¿Por qué importa el impuesto diferido en la auditoría de cuentas?
El impuesto diferido es uno de los aspectos que los auditores de cuentas revisan con mayor atención, por varias razones:
- Impacto en el resultado: un error en el cálculo del impuesto diferido puede afectar significativamente al resultado neto presentado. Una empresa que no registra correctamente sus pasivos por impuesto diferido está presentando un beneficio artificialmente mayor.
- Condiciones para activar activos por impuesto diferido: el PGC solo permite registrar activos por impuesto diferido si es probable que la empresa tenga suficientes beneficios futuros para aplicarlos. Si la empresa tiene pérdidas recurrentes y activa créditos fiscales sin base suficiente, está sobreestimando sus activos.
- Bases imponibles negativas: las pérdidas fiscales acumuladas generan un crédito por impuesto diferido que puede compensarse con beneficios futuros. El auditor verifica que la probabilidad de recuperación es razonable.
- Complejidad en grupos empresariales: en grupos con consolidación fiscal, el cálculo del impuesto diferido es especialmente complejo y requiere un análisis detallado de cada sociedad y de las eliminaciones de consolidación.
Preguntas frecuentes sobre el impuesto diferido
¿Todas las diferencias entre resultado contable y base imponible generan impuesto diferido?
No. Solo las diferencias temporarias —las que se revertirán en ejercicios futuros— generan impuesto diferido. Las diferencias permanentes (gastos no deducibles que nunca lo serán, como las multas o determinadas liberalidades) no generan impuesto diferido porque no se van a revertir.
¿Cuándo no se puede activar un activo por impuesto diferido?
El PGC establece que los activos por impuesto diferido solo se reconocen si es probable que la empresa disponga de ganancias fiscales futuras suficientes para aplicarlos. Si la empresa tiene un historial de pérdidas continuado y no hay evidencia convincente de que obtendrá beneficios futuros, no debe activar esos créditos fiscales.
¿El impuesto diferido aparece en el balance o en la cuenta de resultados?
En ambos. En el balance aparece como activo o pasivo (según sea deducible o imponible). En la cuenta de resultados aparece como parte del gasto por impuesto sobre beneficios del ejercicio, dentro de la partida de impuesto diferido (cuenta 6301), que puede ser positiva (más gasto) o negativa (menor gasto) según el sentido de la variación.
¿Necesitas ayuda con el cálculo o la auditoría del impuesto diferido?
El correcto cálculo y registro del impuesto diferido requiere un análisis detallado de todas las diferencias entre la contabilidad y la fiscalidad de la empresa, ejercicio a ejercicio. Es una de las áreas donde los errores contables tienen mayor impacto en el resultado presentado y en la imagen fiel de las cuentas.
En Capital Auditors & Consultants realizamos auditorías de cuentas y asesoramiento contable en las que el impuesto diferido recibe la atención que merece. Si tienes dudas sobre cómo calcular o contabilizar el impuesto diferido en tu empresa, contáctanos.